Durante tres arduas semanas Luna se dejó ayudar por Bernadette y sus hermanos para enfrentarse a su abuelo. Las razones para hacerlo ya no son sólo por el poder para proteger a su hombre, sino también para de cierta manera darle en la cara con sus hipocresías, crueldades y esa verdad de la que buscó tanto huir.
Él fue el principal culpable de que creciera sin su padre, que su madre muriera sola y que lo llorara por casi quince años, tal vez hasta el día de su muerte. También fue el culpable de