Va por el pasillo hablando distraída con Beverly, quien le dice todo lo que harán, pero cuando llega a aquel enorme espacio sólo puede llevar sus manos a la boca, y es todo, porque las lágrimas que le salen no las puede controlar.
—Feliz cumpleaños, Luna —le dice su amiga con abrazo y Luna se aferra a ella.
—Le dijiste… —es todo lo que puede susurrarle.
—¡Y que bueno que lo hizo! —dice Jack acercándose a ella con las manos en los bolsillos y esa mirada intensa—. Vino exigiendo verte para darte