Luna comenzó a seguir cada una de las indicaciones que el doctor le dio, se tomó muy en serio eso de preparar su cuerpo y ahora los ejercicios sencillos son parte de su rutina.
Pero esta mañana no quiere hacer nada, se ha reportado enferma en la universidad y le ha escrito a Zeus que le dé el día libre porque no se siente bien. Y aunque no está imposibilitada de moverse, el alma le pesa más de la cuenta.
Le entra una llamada de Beverly y sonríe con tristeza, es la única persona que la saludará,