Luna siente que le tiembla todo, tal vez por eso no puede encontrar su billetera, lo que desespera al hombre aún más.
—¡Rápido, no tengo toda la noche!
—Sí… no la encuentro… —en ese momento en que el hombre está a punto de perder la paciencia, oyen unos gritos muy cerca de allí.
—¡¡Luna!! ¡¡Lunaaaa!! —la chica reconoce la voz de Jack y no duda en responder con todo lo que sus pulmones pueden.
—¡¡Jaaaaack!! —el hombre le cubre la boca, pero ese grito fue suficiente para que Jack y Zeus sepan