—Señorita García, ¿se ha despertado ya? —preguntó el sirviente desde afuera de la puerta.
Diana casi entró en pánico y hacía constantemente gestos a Valentín para que no emitiera ningún ruido.
El hombre le preguntó con voz bajita pero maliciosa:
—¿De qué tienes tanto miedo?
—¿¡Te crees en un antro!? ¡Estoy en tu casa, no en un motel!
Estaban en efecto en la casa de la familia Pizarro, y era la primera vez que ella visitaba. Sin embargo, había dormido directamente en el cuarto de su novio… Tal ve