Lo último que Owen supo fue que sintió un pinchazo en el cuello y luego todo su entorno fue consumido por la oscuridad.
Soren lo dejó recargado contra un muro y volvió a esposarlo, había escuchado demasiado y no podía permitirse que él anduviese libre o podría salir corriendo en cualquier segundo.
Volvió con el viejo gordinflón que parecía disfrutar de la escena, pues ante él estaba la persona que llevaba buscando desde hace bastante tiempo y por quien le pagarían una gran suma de dinero.
—Muy