Macon quería negarse a las órdenes que le dio su tío, pero ya estaba en movimiento para abordar a Arlette a mitad de camino. Sus ojos se cruzaron y pudo notar verdadera pena en ellos, eran un mar oscurecido por la tristeza, la humillación y la decepción, y sólo por un momento consideró que Zadriel le estaba pidiendo que en verdad cuidara de la pobre, aunque eso no sería algo muy de su estilo. Conocí muy bien a su tío cómo para saber que él siempre hacía algo que fuera en beneficio propio, no pa