Los amigos de Clarisse se quedaron en silencio, confundidos por la presencia de Brion y el inusual tono de sus palabras. La tensión era palpable, una mezcla de miedo y desconfianza que nadie parecía capaz de disipar. Brion, consciente de esto, respiró profundamente antes de continuar.
—Sé que ninguno de ustedes confía en mí, y no les culpo. Cometí errores graves, acciones que hoy lamento profundamente. Todo lo que quiero ahora es asegurarme de que Clarisse y el bebé estén felices y seguros, sin