El rumor se había esparcido como un fétido olor que invadía el airea, al igual que un virus que contagia a cada persona a la cual alcanzaba y parecía que no existía antídoto. Sería raro que hubiese un ciudadano de Velghary que no estuviese haciendo especulaciones sobre ese supuesto anuncio, algo que sin duda no pasó por debajo de la mesa para sus parientes.
Macon entró en el salón donde Annabeth y Daliah estaban viendo las noticias, y no fue muy bien recibido por alguna de sus primas que al ver