Esas palabras explotaron en su mente, destruyendo todo a su paso, perturbando sus ideas y eliminando cada uno de sus planes. Su orgullo fue aplastado, reviviendo aquel sentimiento desolador por el que pasó años atrás cuando él decidió abandonarla. Ella en verdad lo amaba, deseaba estar con él, formar una familia y tener una vida perfecta juntos, pero la manera en que él la veía era dolorosa.
Los ojos de Brion ardían de una manera casi sobrenatural y lo único que transmitían era desprecio puro.