Una lágrima cayó sobre el vientre de Clarisse y lego otra, otra y otra más, hasta que él dio un paso atrás y las limpió. No se había dado cuenta de que estuvo llorando frente a ellos, su mente estaba tan perdida que ni siquiera notó que ella lo estaba viendo en silencio.
Clarisse temía que si se movía podría asustarlo y arruinar el momento personal de Brion con el bebé, sin embargo, el escucharlo decir esas cosas le lastimó bastante. Siendo sincera consigo misma, no tenía idea de que él tuviese