Bajó la cabeza sin pronunciar palabra alguna, se puso de pie y trató de alejarse, sin embargo, ella no se lo permitió. Quería que continuara, nunca antes el bebé se había movido de ese modo, pero él consiguió que lo hiciera por primera vez. Tiró de su mano para hacerlo volver hacia ella.
―Por favor, ¿puedes hacerlo para mi otra vez? ―le pidió casi cómo una súplica.
Brion parpadeó, perplejo por la petición que le estaba haciendo la chica de ojos azules, esos que lo miraron temor a que él se nega