Patrice permaneció en silencio, observando a Brion mientras él luchaba contra sus pensamientos. El hombre que tenía delante, un príncipe forjado en la dureza de las intrigas y las expectativas, parecía más vulnerable que nunca. Brion, el hombre que siempre tenía una solución para todo, ahora estaba enfrentando una batalla interna que lo sobrepasaba. La brutalidad con la que había estado golpeando el saco reflejaba su desesperación, su necesidad de liberar algo que no podía controlar.
―Quizás ―d