El humo seguía envolviendo la sala, mezclándose con el resplandor de las llamas que devoraban los tapices y las obras de arte. Brion mantuvo la vista fija en su tío, los ojos llenos de determinación. Hasta que Zadriel fue el primero en moverse al disparar contra él y correr lejos de la lucha. Sin embargo, Brion no se quedó atrás y le siguió hasta un corredor en el que apenas había humo.
Zadriel se lanzó hacia Brion con una velocidad sorprendente para alguien de su edad, su cuchillo destellando