—Bienvenido, ¿qué tal su día? —preguntó Liza, amablemente al ver llegar al pelinegro.
—Estuve ocupado con el papeleo para la nueva sucursal —contestó, frotándose el rostro con las manos—. ¿Dónde está Peter? Necesito hablar con ambos.
—Me parece que está en el estudio. ¿Por qué? ¿Ocurrió algo? —indagó con una ceja arqueada.
—Se trata de un nuevo objetivo de la lista —mencionó Soren y se dirigió al lugar que le mencionó con ella siguiéndole—. Requeriré una táctica diferente para este trabajo.
—¿A