Los reporteros se lanzaron sobre ellos sin piedad alguna y el equipo de seguridad hizo su más grande esfuerzo para retenerlos mientras intentaban salir del edificio. No obstante, era cómo intentar sacar agua con un balde de una embarcación que se hundía. Cuando podrían controlar la situación para dar dos pasos, los reporteros regresaban con más fuerzas.
Más que hablar, todos estaban gritando sus preguntas, ansiaban tener la primicia por parte del príncipe heredero y ninguno de los escoltas ente