La chica se apresuró por el corredor cuyo piso reflejaba su ser de lo brillante y limpio que estaba, era de esperarse, es el palacio de Velghary. Llegó al salón en el cual la esperaba Madeline con un traje ejecutivo de color negro con detalles en color vinotinto, en el hombro izquierdo estaba bordado en blanco y vinotinto el escudo de la familia real.
—Alteza, ¿se encuentra usted bien? —preguntó, mostrándose preocupada por el semblante de la princesa.
—Sí, no es nada. Sólo que estás acá luego d