Esa mañana Clarisse despertó en una de las tantas habitaciones que la mansión tenía. No es que hubiera tenido problema para regresar a la habitación con Soren, pero considerando que ya era muy tarde y no quiso despertarlo en caso de que ya estuviera dormido. Aunque la verdad oculta se trataba de que aún no se sentía segura de verlo.
Luego de asearse y vestirse bajó al comedor en donde estaban todos tomando su desayuno tranquilamente, y al verla la saludaron con un buen ánimo.
—¿Cómo dormiste, l