Se removió en la cama cuando sintió movimiento cerca de ella, así que abrió los ojos lentamente al creer que se trataba de Soren, pero en realidad era Cisco.
No tenía claro en qué momento se quedó dormida, pero al ver el reloj se dio cuenta que pasaron dos horas. Estiró los brazos y piernas para alejar la pereza, justo antes de ponerse de pie y salir de la habitación con el perro siguiéndola.
Bajó hasta la planta baja, parecía que el personal ya se había ido a dormir y Soren todavía no regresab