Mundo de ficçãoIniciar sessãoRecorrimos un amplio corredor que olía a cítricos y al aceite de las lámparas, bajamos una escalera de escalones lisos y pulidos, y otro corredor hasta desembocar en un lugar que me confundió. Parecía que estuviéramos al aire libre, pero la temperatura indicaba que estábamos bajo techo. Debía tratarse de un lugar enorme. Entonces advertí la humedad en el ambiente. El suelo era de grandes baldosas con grabados en relieve, tibias co







