7. Acuerdos contractuales
**GRAYSON**
¡Maldita sea!
Lancé el teléfono contra el sofá con furia.
Quinn no había respondido a ninguna de mis llamadas. Ni una sola. Ni siquiera después de enviarle un mensaje diciéndole que aumentaría la cantidad si los diez mil dólares no le bastaban.
No entendía por qué había desaparecido después de aquella noche. Era como si me evitara deliberadamente. Intenté buscarla en sus tres trabajos a tiempo parcial, pero no estaba en ninguno. Su jefe solo me dijo que había pedido un descanso.
Ni siquiera sabía dónde vivía.
Llevaba una semana entera sin verla y estaba perdiendo la cabeza. No podía concentrarme, no podía dormir, ni siquiera podía satisfacerme con mi propia mano.
Desde que encontré a Quinn y reconocí su aroma como el de mi pareja predestinada, no volví a contratar a nadie. No los necesitaba. No los quería.
Ella era suficiente.
Y aun así… esta noche parecía que volvería a estar solo.
Justo cuando me giré para ir a mi habitación, el timbre sonó.
Me detuve en seco.
Nadie llam