Capítulo 56
Andréia sintió el pecho oprimirse.
—¿Quién eres? ¿De dónde vienes? —preguntó, con la voz baja y desconfiada.
—Soy Dolores —respondió con calma—. Vine a saber si eres feliz aquí… o si necesitas ayuda para salir de este lugar.
Andréia soltó una risa corta, sin alegría.
—¿Esto es una broma?
—No —suspiró Dolores, sincera—. Hablo muy en serio.
Silencio. Andréia volvió a llevar la mano a su vientre, esta vez sin intentar disimular.
—¿De quién es el bebé? —preguntó Dolores con delicadeza.