El Círculo E Valeria.
El Refugio Verde ya no era solo un bosque. Era un santuario nacional que se extendía por más de quinientas hectáreas. Miles de niños pasaban por sus aulas cada año y el río seguía siendo el alma del lugar.
Pero lo que más llamaba la atención de los visitantes eran los seis flamboyanes gigantes que formaban un círculo perfecto junto al río. Nadie sabía exactamente cómo habíanterno
Sesenta años después de la muerte de Luna crecido tan simétricos, pero todos los locales decían lo mismo: “Ahí están