Susane salió del atelier y llamó a Brenda, una antigua amiga a quien llevaba años sin ver, acordaron salir de compras para luego reunirse en uno de los prestigiosos bares de New York y conversar. Luego de cambiar todo su guardarropas, la mujer regresó a casa. Fue hasta su habitación y no encontró a Simons, era mucho mejor así, no tenía el menor interés en discutir, sólo quería disfrutar de su libertad y volver a ser la mujer independiente que había sido hasta que de casarse con él.
En tanto,