—¿Quién era? —preguntó Kate, nerviosa por la extraña llamada. Todas las personas que eran importante en su vida, tenían aquel número, ellos y George, quien le regaló en uno de sus cumpleaños aquel móvil de última generación.
—¡Nadie! —respondió encogiéndose de hombros— Creo que no le agradó mi voz.
Aquello era aún más extraño y preocupante para la pelirroja, quien ya de por sí se sentía acosada y perturbada emocionalmente.
Annette bajó de su auto, sacó las llaves de su bolsa y abrió la puert