La mañana siguiente cuando Gari llegó a la empresa se encontró con la noticia de que Gerald había regresado a la empresa. No pudo ocultar su asombro al toparse con él, en el pasillo.
—¡Gerald! —dijo con asombro.
—¡Hola, Gari! Regresó tu pesadilla —Gari sonrió breve.— Pusiste la misma cara que Priscila cuando le dije que volvería. ¿Acaso soy tan malo en mi trabajo? —preguntó con cierta ironía.
—No, en lo absoluto. Si algo puedo decir a tu favor es que eres un excelente jefe ejecutivo. —con