Axel Vega Lazcano
León, Guanajuato, México
Amaia se sorprendió al ver cómo, yo mismo, le destapé la bebida. Estando en casa de Ale, no podía hacer más y por lo que me daba cuenta, ya ellas, me gustara a mí o no, ya tenían su plan de tomar. Amaia me miraba con miedo, como si yo la fuera a reprender por algo, pero después de como me puse anoche, no me sentía con derecho de decirle nada. Solo quería que me perdonara, que me diera la oportunidad de aclararle el asunto.
–Axel, te estoy hablando – Al