Amaia Domínguez García
León, Guanajuato, México
–Amaia cariño, ¿Podemos hablar, por favor? – Se acercó a mí peligrosamente – Necesito que hablemos.
–No Axel – Dije seriamente – No tengo, nada que hablar contigo. La güera debió darte, la nota que te dejé con ella.
–Aquí está – La sacó de la bolsa de su pantalón – Por eso estoy aquí, porque no pienso aceptar lo que dice Amaia.
–Es que no se trata de que lo aceptes, Axel. Se trata de que entiendas que esto se ha acabado, no puedo estar con una pe