Amaia Domínguez García
León, Guanajuato, México
Axel, a pesar de que estaba que se lo llevaba la chingada, sé que no nos iba a permitir ir a cometer ese tipo de locuras, pero yo estaba dispuesta a todo
–Calma Ivanna – Le pidió Axel – Y tú también, cariño. Nadie de ustedes irá a matar a nadie, tienen que tranquilizarse y dinos mejor lo que pasa güera.
A la güera le había pasado algo sumamente malo, yo nunca la había escuchado desearle la muerte o ser ella misma la persona que juraba matarla, y