Axel Vega Lazcano
León, Guanajuato, México
Mi hermana Elisa se estaba muriendo y nada lograba consolarme. Me destrozaba ver a mis padres llorando desconsolados, a mis hermanas de igual manera y a mi hermosa Amaia, que no podía contener su llanto, pues ella y Elisa se llevaban súper bien. Abracé a mi hermosa mujer queriendo que ambos nos consoláramos mutuamente y que poco a poco ese dolor se fuera de nosotros.
–Axel, mi amor, ojalá que pronto te dejen pasar a ver a Elisa – Dijo mi hermosa mujer