Amaia Domínguez García
León, Guanajuato, México
Esta vez sí me había sentido demasiado mal, me dolía mucho la cabeza y seguía sintiendo mareo y escalofrío. Axel, estaba a mi lado y pude notar lo mal que se sentía, por lo que me había pasado, se le veía muy nervioso, triste y preocupado. El me abrazaba y me protegía con mucha ternura, cómo si no quisiera dejar que me fuera nunca, él quería consentirme y amarme y yo, me dejaba amar por él, era todo lo que quería y necesitaba, más que nada en esta