Amaia Domínguez García
León, Guanajuato, México
No lo quería presionar, pero al salir, me gustaría verlo en la entrada del Tec, esperándome, para seguir amándonos lo que restara del día, ya no sabía cómo le iba a hacer cuando tocara despedirnos, no me podía pasar todos los días fuera de la casa de mi hermana.
–Sí, preciosa. Ya te lo he prometido, la güera, nos hizo de desayunar. Vamos a desayunar con ella.
Yo ya estaba arreglada y solo faltaba que lo estuviera él, así que me hice a un lado para