Amaia Domínguez García
Mazamitla, Jalisco, México
El inmenso frío, me despertó y me asusté al no ver a mi Axel a mi lado. Empecé a llorar y me tapé toda la cara con la cobija y con las almohadas. Tenía mucho miedo y algo, me decía dentro de mí que, nada estaba bien. Empecé a escuchar gritos de Lore y de la güera y a Axel calmándolas a las dos, yo sólo podía preguntarme ¿Qué era lo que había pasado? Me iba a levantar de la cama y me di cuenta que, estaba desnuda y mejor le grité a Axel.
–Axel, m