Capítulo 145 —Intervención
Roman Adler, el Diablo, entró sin pedir permiso.
No necesitaba anunciarse. El cuarto se reordenó alrededor de su presencia como si incluso las paredes recordaran quién era. Los años no le habían quitado peligro. Solo le habían enseñado a no desperdiciarlo.
Junto a él entró Aylin, su reina.
No caminaba detrás de Roman. Caminaba a su lado, con esa serenidad peligrosa de las mujeres que no necesitan levantar la voz para que todos entiendan que han sobrevivido a hombres pe