Capítulo 38 – Tú me proteges
Brenda:
Escuchar salir esas palabras de la boca de Mateo hicieron impacto en mi corazón, él era
amable, dulce y me hacía sentir un placer cuando me tocaba que no podría describirlo, pero
el fantasma de Izan me perseguía, ¿por qué la vida me castigaba de ésta manera?, con mi
esposo tenía algo especial, algo que con su hermano no tendría jamás, ¿por qué carajos
seguía pensando en él entonces? Izan había sido cruel conmigo, hasta había abusado de
mí, no con violencia,