Perspectiva de Miranda
La mañana siguiente al aniversario, el sol entraba en nuestro ático con una claridad que parecía limpiar los últimos vestigios de nuestro pasado corporativo. Noah estaba en la cocina, el aroma de café recién hecho llenaba el ambiente, un ritual sencillo que, en el pasado, habría sido impensable durante nuestras frenéticas jornadas en la Torre.
Dejé mi portátil a un lado. Ya no necesitaba revisar métricas de la empresa antes de desayunar; ahora, mi enfoque estaba en el pro