Perspectiva de Noah
El vuelo de regreso a Nueva York se sintió más corto de lo que debería. Quizás porque, a diferencia del de ida, ya no había necesidad de mantener una distancia prudente o una fachada de colegas distantes. Aunque manteníamos las apariencias frente a la tripulación, nuestras rodillas se rozaban bajo la mesa de la cabina privada y nuestras miradas, cuando no estábamos siendo observados, cargaban con el peso de los planes que habíamos trazado en Milán.
Al aterrizar en JFK, la ci