Perspectiva de Noah
El aire de Milán era diferente. Olía a lujo, a cuero fino y a esa sofisticación italiana que te obligaba a enderezar la espalda nada más bajar del avión. Estábamos en la capital mundial de la moda, y la Torre Fitzwilliam había desplegado todo su arsenal: un hotel de cinco estrellas en el corazón del distrito de la moda, reservas en los restaurantes más codiciados y una agenda llena de reuniones que decidirían el futuro de la marca para el próximo año.
Regina no nos quitaba e