Perspectiva de Noah
La luz de la luna se filtraba por los cortinajes de seda del Palazzo dei Sogni, bañando la habitación en tonos plateados. Miranda estaba acurrucada contra mi pecho, su respiración era lenta y rítmica, un sonido que me resultaba más adictivo que cualquier logro profesional que hubiera alcanzado jamás. Sus dedos trazaban líneas invisibles sobre mi piel, un gesto de una ternura que ella nunca dejaría que nadie viera en la oficina.
Habíamos dejado atrás la máscara. Aquí, en el r