Mmm, no quiero despertar.
Solo cinco minutos más, por favor.
La luz del sol filtrándose por los enormes ventanales me despertó de mi sueño por más que intenté dormirme de nuevo.
Parpadeé varias veces, desorientada y sin reconocer el techo, las paredes o la cama gigante en la que estaba.
Entonces lo sentí; el olor inundando mis fosas nasales. Ese olor a colonia cara mezclado con menta fresca.
El olor de Holden.
Fue cuando todos los recuerdos me llegaron de golpe.
Sus manos, sus besos y su