¿Por qué acepté esto?
No, mejor... ¡¿Por qué diablos Holden aceptó esto?!
¡Me quiero ir!
El viaje al club de patinaje al que nos invitó Amira fue un entretenido recorrido, conmigo quejándome por tener que compartir espacio con la desagradable de mi hermana y el imbécil de mi ex.
Ah, porque a Amira se le había ocurrido la fantástica idea de convertir nuestra "salida de hermanas" en una cita doble.
Y obviamente, sabía cuáles eran sus intenciones.
—No quiero ir —refunfuñé, mirando por la ventana d