CAPÍTULO 118. Peligro latente.
Capítulo 118
Peligro latente.
El calor del mediodía se acumulaba como una manta sofocante sobre el refugio. Las palmas altas se mecían con un viento tibio que no refrescaba nada, solo arrastraba consigo el sabor salado del mar y la humedad del trópico.
Dentro de la cabaña, el aire era denso, como si las palabras no dichas flotaran entre las paredes de madera, rozando cada objeto con una carga invisible.
Camila cerró la puerta de golpe. El estruendo hizo temblar la estructura entera, pero Leona