449. FUTURO MILAGROSO
SIGRID
«—Pero ahora tienes a nuestros cachorros, Silas. Creé una familia para ti, amor. Nunca más estarás solo —acaricié su mejilla afilada.
No dejaba de devorarme con la mirada, sus rendijas entrecerradas como una bestia durmiendo en las profundidades. Nuestra bestia guardián.
—Los tengo y los cuidaré para que nunca nadie les haga daño, para que no sufras por ellos —respondió, y parecía haber más de trasfondo en sus palabras.
—¿Por qué dices eso? ¿Quién quisiera hacerle daño a nuestros bebés?