429. DIVISIONES
SALVATORE
La sangre me hervía en las venas, estaba tan excitado por muchas cosas.
Por esa mujer que me encantaba, su mirada desafiante, esos labios carnosos e incluso hasta la misma delantera que Bella.
Era como si nunca se hubiese ido, como si ella…
Nunca me hubiese traicionado. ¡Sí que me traicionó!
¡A nuestros sueños, todo por lo que nos arriesgamos juntos! Nunca tuvo el derecho de tomar esa decisión ella sola.
Cuando no pudo abrir la grieta con su hechicería, aún quedaba otro método para