377. LIMPIANDO A LA ESCORIA
NARRADORA
EN EL CAMPAMENTO DEL DUQUE THESIO…
—¿Han podido sacarle algo a ese espía? —Thesio le preguntó al mensajero que regresaba a caballo.
Estaba apostado en un campamento improvisado, algo lejos del campamento principal que controlaba su general.
—No, señor, ni siquiera bajo tortura ha dicho nada útil —le informó.
Thesio frunció el ceño, sentado sobre el tronco caído de un árbol.
Hubiese querido intimidar a ese hombre él mismo, pero no le convenía estar en ese sitio tan comprometedor.
Conoc