335. DE NUEVO CON LA LENGUA SUELTA
NARRADORA
La Sacerdotisa probó a Fenrir en la cueva y él no la decepcionó.
— Es un buen macho, solo espero que esa tonta Centuria remilgada no se haga más de rogar — Dalila achicó los ojos hacia Abigaíl, que de repente tuvo escalofríos.
Pero la mente y el corazón de la joven Centuria estaban puestos en el hombre que ahora se enfrentaba a la última prueba.
Abigaíl deseaba saber si realmente Fenrir había cambiado su decisión de ser libre y quedarse con ella… para siempre.
Frente a una pequeña mes