324. MÁS TE VALE ESTAR PREPARADA
NARRADORA
Aldric presentía que su mujer lo dejaría durmiendo hoy en el sofá después de tirar de cabeza a sus hijos.
—No me digas que son tus hermosas gemelas —el Rey Lycan no se atrevió ni a ver a los ojos acusadores de su hembra.
—Vaya suerte que tuvieron mis dos guerreros valientes.
Se acercó y les palmeó el hombro tan fuerte a los gemelos que tuvieron que apretar los dientes y morderse la lengua.
“Prepárense cuando estemos a solas.”
Las palabras de su padre no presagiaban nada bueno, pero en