323. ¿QUIÉNES SON LAS DESDICHADAS?
VALERIA
Les ordeno en su mente antes de que mis pies toquen la tierra y abran un cráter peligroso que se hunde varios centímetros.
El suelo se cuartea como si una telaraña negra se expandiera bajo mis botines.
—¡Aagggg! —rugieron al ser alcanzados por la magia selénica y el olor a pelaje quemado llena el ambiente, pero se quedan quietos en el lugar y comienzan a transformarse.
Mis garras se extienden y sujetan las orejas de cada uno, haciéndolos inclinarse.
—Ahora mismo me van a explicar, Magnu