292. ESPERANZAS PARA EL FUTURO
NARRADORA
En la delantera del ejército, un hombre con un casco de plumas negras en el penacho miraba con ojos azules intensos hacia el intercambio.
Su oído desarrollado escuchaba muy bien toda la conversación que los elementales no podían oír a esa distancia.
El caballo intranquilo entre sus piernas corcoveaba un poco, pero no más intranquilo que su corazón, que palpitaba desbocado.
Una oportunidad, esto era el milagro por el que había pedido a los cielos.
El hombre a caballo, el Duque de Everh