282. RESULTADOS INESPERADOS
NARRADORA
Frederick se llevaba las manos a la cara, enloquecido.
Cuando la máscara fue triturada entre los dedos de Lavinia, su propio rostro quedó al descubierto.
Horripilante, quemado, marcado, irreconocibles las facciones.
Ampollas se inflamaban en su piel enrojecida y explotaban llenas de pus, dejando una fetidez insoportable en el aire.
La infección maldita bajaba por su cuello y comenzaba a cubrir su cuerpo como una plaga.
El cabello se le caía en mechones e incluso el cuero cabelludo se